El 28 de febrero 2026, Estados Unidos e Israel de manera conjunta y contraviniendo las leyes internacionales atacaron militarmente el territorio iraní con el objetivo declarado de acabar con el programa de enriquecimiento de uranio. El presidente Trump declaró que sería una ofensiva militar breve, pero se encontraron con una defensa férrea de Irán que no ha podido ser derrotada. El cierre a la navegación petrolera en el Estrecho de Ormuz ha llevado, además, a terribles consecuencias económicas que han elevado la inflación a nivel mundial. Aunque se declaró una tregua en abril del 2026, persisten los enfrentamientos a pesar de los intentos de negociación. A raíz de este conflicto bélico, este texto hace un análisis de la tendencia mundial en donde se percibe una decadencia del unilateranismo estadounidense especialmente en su confrontación con la fuerza ascendente de China. Esta guerra simboliza el tránsito de un modelo unilateral hacia un mundo más plural en donde Estados Unidos ya no puede decidir solo el rumbo de las naciones.