Resaltamos aquí las principales contribuciones científicas de Marie Curie (1867-1934), quien junto con su esposo Pierre Curie y Henri Becquerel, ganó el premio Nobel en el campo de la física y, posteriormente, el segundo premio Nobel en química de manera individual en 1911. Ella nació en Polonia, un país ocupado por Rusia, donde no podía como mujer acceder a una educación universitaria; por ello, con grandes sacrificios se fue a estudiar a La Sorbona, de Paris, donde destacó en física y matemáticas, para luego llegar a convertirse en la primera mujer en obtener un doctorado. Encontró un compañero afín a la ciencia con el que trabajó de manera conjunta primero sobre magnetismo y luego sobre los rayos que despedía el uranio para destacar el descubrimiento de la radioactividad. El segundo premio Nobel estuvo relacionado con el descubrimiento de los elementos del radium y el polonio. Se involucró luego en la primera guerra mundial inventando las ambulancias móviles con rayos X portátiles que pudieron salvar la vida a cientos de heridos. Los últimos años de su vida los siguió dedicando a la investigación aplicada en el campo de la medicina, a la docencia y a la dirección de las instituciones que se fueron creando en su nombre. Este artículo trata de mostrar cómo es falsa la afirmación de que el género hombre es superior por naturaleza a las mujeres; ambos géneros pueden lograr grandes metas en la ciencia a través de la educación, la dedicación y el empeño disciplinado en el desarrollo de sus capacidades.